Preludio de la misma tormenta

Un poemario en contubernio con Victor Torres. En esta obra, sus autores nos invitan a observar las tormentas, no como un fenómeno climatológico, sino como un símbolo de cambio, de esperanza en los momentos más retadores, un instante en medio de la tempestad. Es poesía, disfrútela y si es posible… vívala.

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Book Details

Autor

Año de la edición

2017

Número de páginas

82

Edición

primera

Acerca del autor

Mara Gutiérrez

Mara Gutiérrez

Mara Gutiérrez. Nació en Monterrey, Nuevo León, México. Abogada, poeta , compositora y promotora cultural en los años noventa. Precursora de la poesía escénica. Entre sus libros se encuentran: "Notas Periodísticas Transcritas al azar". "Monólogo amarillo para Laura", "Y después del Eclipse", "Los enviados de Fidelis", "Bestiario posible y algunas crónicas imposibles", "De La Misma Tormenta", "La red de la Caracola". Entre sus canciones destacan "El cielo del Tibet", "Venta de garage", "Te conocí a destiempo", "Desde un rincón" entre otras.

Prólogo
Por Jaime Palacios Chapa

Un fenómeno climato-poético digno de NatGeo

Las siguientes páginas rinden testimonio de los extraños aconteceres previos al nacer de una tormenta, algunos nunca antes observados.

Ustedes presenciarán un hecho insólito: las tormentas obedecen a los dictados de la forma, de la métrica; de la música. Serán testigos de un mar cayendo de costado, lleno de tiempo y horas ahogadas. De una lluvia que nace muy adentro. De una tempestad que al llegar se santigua.

En este tiempo en el que sólo se habla de desastres, ¿alguien habrá investigado el temblor de los amantes que deviene en terremotos?

Es cierto, antes de la tempestad reina la calma, pero también cae la nieve que tal vez no es nieve. Entre Harvey y un verso, la tormenta ruge tras distintos disfraces; es pronosticada por variadas minifaldas. En este inusual fenómeno, la soledad escapa de su encierro y la tristeza en ola brava. Las horas son envasadas en lágrimas. Es una tormenta que llora porque no tiene quién le escriba (infeliz ingenua, ¡no sabe lo que le espera..!).

Este libro, reporte climático extraordinario, reaviva la antigua polémica: ¿por qué dar nombre de mujer a las tormentas? ¿Qué pasa cuando dos huracanes, el Mara y el Víctor, unen sus aguas y sus vientos?

Por supuesto, tras la lectura quedará claro que hay tormentas con nombres de mujer y también mujeres que son tormenta. Que, efectivamente, algo tiene la noche de ladrona, pero son sus cómplices quienes escriben libros y publican poemarios.

Quedará claro que hay tormentas del presente y del pasado, y que todas son la misma tormenta.

Resultará evidente que antes de la tempestad… tampoco hubo calma.

-Jaime Palacios Chapa